PSICOLOGÍA PARA EL TRAUMA.
Hola, me llamo Laura Núñez Serrano y tengo más de 20 años de experiencia trabajando como psicóloga en consulta privada en Sevilla centro. (Calle Recaredo 20, 6ª planta, puerta 2).
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Tengo mi despacho autorizado y reconocido por la Junta De Andalucía, para el ejercicio de la psicología, e inscrito en el registro estatal de profesionales sanitarios como centro sanitario NICA 48363.
EL TRAUMA DESDE EL PSICOANÁLISIS REALCIONAL.
Imagina por un momento que el trauma no es solo un monstruo que vive en el pasado, sino una presencia invisible que susurra al oído en el presente, distorsionando tus relaciones y la percepción de ti mismo. Durante décadas, la visión clásica del trauma se centró en el impacto de un evento específico y abrumador. Sin embargo, el psicoanálisis contemporáneo, especialmente en su vertiente relacional, ha ampliado esta mirada. Hoy entendemos que el trauma, en especial el que se origina en las relaciones tempranas, no es solo lo que recuerdas, sino también lo que no puedes sentir, nombrar o simbolizar.
Este artículo te invita a explorar, a través de casos clínicos hipotéticos y con un lenguaje accesible, cómo el psicoanálisis relacional está revolucionando el tratamiento del trauma. Dejamos atrás la imagen del analista como una pantalla en blanco para adentrarnos en un encuentro humano profundo, donde la relación terapéutica misma se convierte en el vehículo de la sanación.
El Giro Relacional: El Trauma Ocurre Entre Personas y se Cura Entre Personas
El psicoanálisis relacional propone un cambio de paradigma fundamental: la mente se forma en la matriz de las relaciones con los demás. Si el trauma surge en un contexto relacional fallido (abuso, negligencia, abandono), la curación también debe ocurrir en un nuevo contexto relacional correctivo.
La perspectiva relacional se enfoca en cómo las experiencias traumáticas con figuras significativas (familia, amigos...)quedan "encapsuladas" o, por el contrario, impregnan la personalidad, generando patrones de relación dañinos que la persona repite sin ser consciente de ello. Como señala la autora Aida Alayarian, el trauma entiende la historia del paciente como una "doble narración" donde se entrelazan el daño y las capacidades de resiliencia.
Veremos a continuación, a través de diversos casos hipotéticos, cómo estas dinámicas se despliegan y cómo el terapeuta, desde su propia subjetividad, puede ayudar a transformarlas.
Caso 1. Eva y "El Buitre en la Habitación": Cuando el Trauma se Repite en la Terapia.
Uno de los conceptos clave del enfoque relacional es la "puesta en acto" (enactment). Se refiere a esos momentos en los que, inevitablemente, la dinámica traumática del paciente se cuela en la relación con el terapeuta, atrapando a ambos en una representación inconsciente del pasado.
Un hermoso y conmovedor ejemplo es el caso de Eva, una mujer de 37 años cuya historia de violencia y opresión familiar la había dejado sin capacidad para poner límites. Eva creció en un ambiente donde se le exigía éxito a cualquier precio, anulando sus propias necesidades. Al llegar a terapia con un terapeuta novel, este se encontró rápidamente atrapado en lo que llamó una "gemelaridad en el trauma". Ambos, cada uno por sus propias razones, estaban acostumbrados a acomodarse a las expectativas del otro (un mecanismo llamado "acomodo patológico" ) .
La terapia avanzaba sinuosa, hasta que ocurrió el "buitre". En una sesión, el terapeuta, quizás sintiendo la presión de "hacer algo", adoptó inconscientemente un rol autoritario y directivo, similar al de las figuras opresoras de la infancia de Eva. El ambiente se volvió tenso. Sin embargo, en lugar de someterse como siempre había hecho, Eva hizo algo revolucionario: se detuvo, respiró y, con una voz temblorosa pero firme, le dijo a su terapeuta que esa actitud le resultaba familiar y le hacía daño.
Ese fue el punto de inflexión. La terapeuta no se puso a la defensiva, sino que reconoció su parte en la puesta en acto. Juntos pudieron analizar lo que acababa de suceder: Eva, por primera vez, había usado su voz para protegerse a sí misma, y el terapeuta había podido "sobrevivir" a ser visto como el malo sin destruir la relación. Este momento, vivido y sentido en la relación, fue más poderoso que cualquier interpretación. Eva comenzó a construir su autonomía no porque se lo explicaran, sino porque lo experimentó en vivo.
Caso 2. La Ausencia que Grita: Simbolizando el Vacío
¿Qué sucede cuando el trauma no es por algo que pasó, sino por algo que no pasó? El psicoanalista Andre Green hablaba de la "ausencia" como un agujero negro en la psique. Un artículo reciente explora cómo las fallas en la internalización de un "objeto bueno" (una figura amorosa y contenedora) dejan a la persona atrapada en un mundo de angustia persecutoria e incapacidad para pensar y simbolizar.
Imaginemos a un paciente que ha sufrido un abandono temprano. En terapia, cualquier ausencia del analista (vacaciones, un fin de semana) no se vive como una simple separación, sino como una catástrofe existencial que reabre la herida original. La mente, en lugar de calmarse, se llena de fantasías negativas.
El trabajo del terapeuta desde una óptica relacional no es solo interpretar esta angustia, sino "contenerla" . Utilizando el concepto de Wilfred Bion, el terapeuta actúa como un "contenedor" que recibe las emociones brutas e insoportables del paciente , las procesa internamente y las devuelve de una forma más digerible y con significado. Al sobrevivir a los ataques y la desesperación del paciente sin colapsar ni abandonar, el terapeuta se convierte en un "objeto utilizable". Poco a poco, en ese espacio transicional entre la presencia y la ausencia, el paciente puede comenzar a desarrollar la capacidad de estar solo y de darle un sentido simbólico a su experiencia, transformando el vacío en ausencia.
Caso 3. Zack y Addie: Cuando el Trauma Social e Individual Chocan
El trauma no es solo individual, es también social y comunitario. Un estremecedor estudio sobre un asesinato-suicidio ocurrido en Nueva Orleans tras el huracán Katrina nos muestra esta compleja interacción .
Zack Bowen, un veterano de guerra con sintomatología de TEPT, y Addie Hall, una artista con una historia de abusos, se conocieron en el "apocalíptico" Barrio Francés post-Katrina. En un entorno de leyenda y ruptura social, su relación se convirtió en una burbuja de "anarquía, libertad y escapismo" que les permitía evitar sus respectivos pasados tormentosos. La catástrofe externa (el huracán) reabrió viejas heridas y desestabilizó sus frágiles defensas, como el abuso de sustancias.
El análisis de este caso, realizado por un psiquiatra que vivía allí, utiliza un marco objetal-relacional para entender cómo sus vulnerabilidades intrapsíquicas se vieron fatalmente exacerbadas por el desastre externo. El estudio subraya la importancia de lo que llamó la "contención interpersonal de las proyecciones tóxicas" en el contexto de un desastre. Cuando el tejido social se rompe y no hay figuras disponibles que puedan contener y dar sentido a la angustia, las personalidades más frágiles pueden desembocar en tragedia. Este caso nos recuerda que el tratamiento del trauma debe considerar siempre el contexto social y comunitario en el que la persona vive.
Caso 4. Benjamin: El Eco del Holocausto a Través de Tres Generaciones
El trauma también puede heredarse. Este es el caso de los supervivientes de genocidios y sus descendientes. Sheila Levi nos presenta la historia de Benjamin, un paciente de tercera generación de una familia de supervivientes del Holocausto.
Benjamin no vivió el horror de los campos de concentración, pero creció en un ambiente impregnado de un dolor no dicho, de ausencias y de una ansiedad transmitida de forma inconsciente. Su terapia no podía limitarse a sus conflictos individuales; tenía que incluir el trauma social. La terapeuta asumió la "doble responsabilidad" de abordar tanto el sufrimiento personal como el legado histórico.
El proceso implicó que la analista se convirtiera en una "testigo" activa del trauma transgeneracional. Benjamin necesitaba que alguien reconociera y nombrara ese dolor histórico para poder diferenciar lo que era suyo de lo que pertenecía a sus ancestros. El "corte" del título del artículo no es el del bisturí, sino el corte simbólico que permite separar y al mismo tiempo honrar la historia, facilitando así una "cura post-conmemorativa" . El viaje de Benjamin ilustra que sanar el trauma relacional es, a menudo, un proceso de re-conexión y diferenciación con nuestra historia familiar y cultural.
La Implicación del Terapeuta: Sanar a Través del Encuentro
En todos estos casos, emerge un denominador común: el terapeuta ya no es un observador neutral. Su propia historia, sus vulnerabilidades y sus reacciones emocionales (contratransferencia) son herramientas fundamentales para comprender el mundo del paciente. La sanación ocurre en esos momentos de encuentro auténtico, cuando la relación puede soportar la tormenta de la repetición traumática y ofrecer una experiencia nueva y correctiva.
Ya sea trabajando con el "buitre" en la habitación, simbolizando una ausencia temprana, navegando el trauma comunitario o desenredando el legado transgeneracional, el psicoanálisis relacional nos ofrece un mapa para transitar por los territorios más complejos de la mente humana. Nos recuerda que, en el fondo, el trauma nos aísla, pero la curación siempre encuentra su camino en el calor de una nueva relación.
