Laura Núñez Serrano. Psicóloga Sevilla.
Psicóloga psicoanalista, especialista en adultos, individual, en el centro de Sevilla. Número de colegiada: AN/06609.  Teléfono 609977615.  NICA 48363          

PSICOTERAPIA PARA EL BLOQUEO CREATIVO. PSICÓLOGA SEVILLA


Hola, me llamo Laura Núñez Serrano y tengo más de 20 años de experiencia trabajando como psicóloga en consulta privada en Sevilla centro. (Calle Recaredo 20, 6ª planta, puerta 2). 

A la vez soy artista amante de la pintura, la fotografía y la poesía, y mi propia terapia personal me ha ayudado enormemente a desarrollar mi creatividad.(www.laurairis.com)


CUANDO LA INSPIRACIÓN NO LLEGA.

Todo creador ha sentido alguna vez ese vacío frente al lienzo, la página o el instrumento. Durante años, hemos escuchado consejos para romper el bloqueo: cambiar de rutina, hacer asociaciones forzadas o buscar inspiración en la naturaleza. Incluso la neurociencia nos explica que el bloqueo no es falta de actividad cerebral, sino una sobreactivación del córtex prefrontal que nos lleva a autojuzgarnos en exceso.
Pero, ¿y si el bloqueo no fuera un enemigo a vencer, sino un mensajero con algo importante que decirnos? El psicoanálisis contemporáneo propone justamente eso: escuchar al bloqueo, no eliminarlo.

Foto de Alexander Grey de Unsplash


La falta como motor: El malestar que nos mueve.

Una de las ideas centrales del psicoanálisis actual es que el ser humano está estructurado por una falta constitutiva. No se trata de un defecto, sino de "esa eterna incompletud que nos impide estar completamente satisfechos" . Lejos de ser un obstáculo, esta falta es precisamente lo que nos moviliza a crear. Intentamos llenar ese vacío con símbolos, con arte, con palabras.
El problema no es la falta, sino cuando nos quedamos atrapados en la exigencia de llenarla de una vez y para siempre. La sociedad contemporánea, con su mandato de productividad constante y resultados inmediatos, nos empuja a esa trampa. Es lo que algunos autores denominan "la sociedad del cansancio", donde el bloqueo creativo aparece como síntoma de una época que no tolera la espera ni la incertidumbre.


La doble cara de la creatividad: Barrera y contacto.
Un concepto fascinante que el psicoanálisis ha recuperado es la noción de "barrera de contacto", introducida por Freud en 1895 y desarrollada posteriormente por autores como Wilfred Bion.

 La idea es sencilla y profunda a la vez: para que haya verdadero contacto creativo, tiene que haber también una barrera, una separación.
Pensemos en las neuronas: se comunican a través de las sinapsis, que son espacios de separación. Si las neuronas estuvieran fusionadas, no habría comunicación posible. Necesitan ese espacio para intercambiar información sin invadirse mutuamente.
Lo mismo ocurre con la creatividad. Necesitamos momentos de contacto con nuestras ideas, con los otros, con la tradición, pero también necesitamos barreras que nos permitan preservar nuestra singularidad. El bloqueo aparece cuando esta dialéctica se rompe: o estamos tan fusionados con las expectativas externas que perdemos nuestra voz, o estamos tan aislados que nada nuevo puede surgir.
Hanna Segal, una influyente psicoanalista contemporánea, aporta una idea clave: la creación es verdaderamente creativa cuando busca contactar con la realidad y con el otro. No se trata de una invención solitaria y narcisista, sino de un intento de comunicación, un movimiento hacia afuera. El bloqueo sería entonces el miedo a establecer ese contacto.


CASOS HIPOTÉTICOS: 

Caso 1: Sofía y la exigencia de originalidad absoluta
Sofía es una escritora de 34 años que lleva dos sin poder publicar. Ha comenzado varias novelas, pero ninguna logra terminarla. En las sesiones, repite una y otra vez: "Todo lo que escribo ya se ha escrito antes. No soy original, no tengo nada nuevo que decir".
Desde la perspectiva psicoanalítica, Sofía está atrapada en lo que T.S. Eliot llamaba "la ficción narcisista de la originalidad absoluta". Como señala un artículo especializado, "un poema absolutamente original es un poema absolutamente malo" . Todos tenemos influencias, maestros, tradiciones que nos preceden. La creatividad verdadera no surge de la nada, sino de la reelaboración de eso que hemos recibido.
El trabajo con Sofía no consistió en enseñarle técnicas para generar ideas más originales, sino en ayudarla a aceptar que siempre parte de algo preexistente. Poco a poco, pudo escribir un relato que revisitaba la obra de una autora que admiraba, pero desde su propia perspectiva. Descubrió que lo personal no estaba en la originalidad absoluta, sino en el modo particular de conectar con esa tradición.


Caso 2: Miguel y la sobreactivación del juez interno.
Miguel es pintor y cada vez que se enfrenta al lienzo, escucha una voz interna que le dice: "Esto no vale nada", "A quién se le ocurre", "Mejor dedícate a otra cosa". La neurociencia explicaría que su córtex prefrontal está hiperactivado, funcionando como un crítico implacable que inhibe cualquier brote creativo.
Pero el psicoanálisis se pregunta: ¿de quién es esa voz? En el caso de Miguel, las sesiones permitieron identificar que la voz pertenecía a su padre, un crítico de arte fallecido años atrás, que siempre había sido muy severo con su trabajo. El bloqueo no era creativo, era un duelo no resuelto. Miguel había incorporado la mirada crítica de su padre y la dirigía contra sí mismo.
La salida del bloqueo no vino de "silenciar" al crítico interno, sino de elaborar el duelo y poder dialogar con esa voz desde una posición más adulta. Miguel pudo finalmente pintar una serie dedicada a la relación con su padre, donde la crítica y el amor convivían de manera compleja.


Caso 3: Ana y la intolerancia a la posición depresiva
Ana es una diseñadora gráfica que vive en un estado de insatisfacción permanente. Entrega sus trabajos en el último momento, convencida de que no están a la altura. Cuando recibe devoluciones positivas, piensa que es porque el cliente no entiende realmente de diseño.
Melanie Klein, una de las grandes figuras del psicoanálisis, describió dos posiciones fundamentales en el desarrollo psíquico: la esquizoparanoide y la depresiva. En la primera, tendemos a ver el mundo de manera fragmentada y absoluta: o es perfecto o es un desastre. En la segunda, aceptamos con dolor que solo accedemos a la realidad de manera parcial y subjetiva.
Ana estaba atrapada en la posición esquizoparanoide: o su trabajo era una obra maestra (lo que nunca ocurría) o era un fracaso. No podía tolerar la "suficientemente buena" del término medio. El bloqueo era su defensa contra la angustia de presentar algo que, inevitablemente, sería imperfecto.
El trabajo analítico le permitió ir tolerando gradualmente la posición depresiva: aceptar que su trabajo siempre sería parcial, que conectaría con algunas personas pero no con todas, que podía estar orgullosa de algo sin que fuera perfecto. 


La creatividad como herramienta de salud mental.
El psicoanálisis contemporáneo no solo ve la creatividad como producción artística, sino como una dimensión fundamental de la salud mental. Cuando transformamos creativamente nuestro malestar, "vivimos de un modo más liviano y más acorde al propio deseo, transformando un destino marcado por la queja hacia un destino creativo" .
Esto tiene implicaciones prácticas importantes. Si estás atravesando un bloqueo creativo, quizás las preguntas útiles no sean "¿cómo genero más ideas?" o "¿qué técnica uso para salir de esto?", sino más bien: ¿qué me está diciendo este bloqueo? ¿A qué conflicto no estoy queriendo enfrentarme? ¿De quién es la voz que me juzga? ¿Qué duelo estoy evitando?
El bloqueo deja de ser así un obstáculo molesto para convertirse en una brújula que señala hacia donde necesita ir nuestro trabajo interior.

Conclusión: Saber que hacer con la falta.
Una de las expresiones que utiliza el psicoanálisis lacaniano contemporáneo es "saber hacer con la falta" . La creatividad no consiste en llenar el vacío de una vez por todas, sino en establecer una relación vivible con esa incompletud estructural. El arte, desde esta perspectiva, no es lo que tapa el agujero, sino lo que lo bordea, lo que lo hace visible de una manera que nos permite habitarlo.
La próxima vez que te encuentres frente a la página en blanco, quizás puedas preguntarte no "¿cómo la lleno?", sino "¿qué necesita ser dicho a través de mí en este momento?". La respuesta, nos enseña el psicoanálisis, no suele estar en la superficie, sino en ese territorio inconsciente que el bloqueo, paradójicamente, nos está invitando a explorar.